Y pablita; preñada de una llamada de pablito, que se encuentra enamorado de los botones de colores y de ir vagando de una idea aérea a otra.
«Que si mejor me doy la verde naturaleza en papelito o veo unas que otras palabras retosando en un libro» , pobre pablita, y cero cerito pablito.
Y lo que pasa es que pablito el bonito, y sabrosito el malditico, sí sabe de botones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario