un día en clases, como siempre, no podíamos concentrarnos.
Ese vacío tan absurdo en mi querer hiede a tu piel,
me duele aquí en el deseo
y me hace cumplir una oda forzada a un nombre amarrado a un banco perdido con MI alma bordada en su respaldo.
entonces georgie escribió atrás:
y navegare en tu horizonte;
me estoy hundiendo en lluvias de aurora....
después nunca lo terminó.
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